Rodeada por colosales dunas en el árido desierto de Ica, la laguna de Huacachina destaca como un ecosistema fascinante que despierta el interés científico. Pese a que diversos relatos populares intentan justificar la presencia de este oasis en un paraje hiperárido del Perú, su origen pertenece a dinámicas hidrogeológicas milenarias.

Investigadores del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) analizan las causas que mantienen la fuente natural. Sobre el tema, César Chacaltana Budiel, director de Geología Regional de la institución, afirmó a la Agencia Andina que el depósito «forma parte de nuestra geodiversidad y es un manantial surgido de la filtración del agua subterránea«, lo que demuestra la fragilidad del emblemático espacio.

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¿Cuál es el secreto geológico del agua que mantiene con vida el oasis de Huacachina?

El origen de la laguna de Huacachina proviene de las lluvias estacionales sobre la cordillera de los Andes. Esas precipitaciones se filtran gradualmente en el terreno, cruzan las grietas de las rocas y abastecen el acuífero de Ica. El reservorio subterráneo halla un flujo de salida hacia la cuenca del desierto y genera el manantial natural que da vida al paraje en medio del entorno árido.

El especialista Chacaltana sintetiza ese fenómeno: «Al buscar una salida, el agua aflora a la superficie y, en este caso, se ha formado en un ambiente donde hay mucha arena. Se trata de una recarga natural debajo de la superficie». Además, el experto señala que la naciente de agua crea las condiciones idóneas para el desarrollo de flora, fauna y asentamientos humanos, según documenta la investigación Hidrogeología de la cuenca del río Ica elaborada por Ingemmet.

El oasis no depende de las escasas precipitaciones de la zona costera, sino del recurso hídrico almacenado bajo el suelo. Por otro lado, su característico tono verde responde a la presencia de fitoplancton y microalgas impulsados por las propiedades fisicoquímicas del ecosistema. Este fenómeno biológico consolida a Huacachina como uno de los destinos fotográficos más emblemáticos de Sudamérica.

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¿Por qué corre riesgo de desaparecer la laguna de Huacachina?

Durante el siglo XX, la sobreexplotación del acuífero Ica-Villacurí para el consumo agrícola agotó la fuente subterránea del oasis. Como resultado, el manantial perdió su caudal y el estanque casi colapsó hacia 1978. A partir de ese momento, la conservación del cuerpo de agua depende de la extracción mediante pozos mecánicos para evitar su extinción definitiva.

La investigación «Balance hídrico del oasis de Huacachina«, difundida por la revista científica South Sustainability, confirma la ausencia de recarga pluvial en el suministro. El reporte destaca una evaporación media de 7,7 milímetros diarios y una infiltración de 0,55 milímetros por hora. Dichas cifras demuestran un drenaje y desbalance constantes dentro del ecosistema desértico.

El informe reveló que el volumen de ingreso superó lo previsto con un superávit del 11,5%. Los expertos estiman que esta agua adicional proviene de filtraciones invisibles en las tuberías potables y de alcantarillado circundantes. No obstante, los científicos remarcan que esas fugas carecen de sostenibilidad y advierten: «Si el bombeo disminuye, continúa la sobreexplotación del acuífero o los efectos del cambio climático reducen la disponibilidad de agua subterránea, Huacachina podría volver a enfrentar un escenario similar al de finales de la década de 1970″.

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¿Cuál es el origen de la sirena en la leyenda de la laguna de Huacachina?

La tradición oral peruana relata el sufrimiento de Huacca China, una princesa incaica de ojos esmeralda. El deceso de su prometido en el campo de batalla le causó un desconsuelo profundo. Diariamente, la joven buscaba refugio en la soledad del desierto iqueño, donde derramaba su dolor de forma incesante hasta cavar el terreno con su pena.

El flujo constante de aquel llanto inconsolable dio vida al famoso oasis de aguas verdes, mientras su manto extendido creó las inmensas dunas circundantes. Cierto día, la irrupción de un cazador furtivo alteró su calma. Al intentar escapar del acoso, la mítica doncella dejó caer su espejo, objeto que se fragmentó para moldear el espejo de agua actual.

Para salvarse del sujeto, la noble muchacha decidió sumergirse en el estanque y adoptó una forma mística. La mitología local sostiene que «en las noches de luna llena, su espíritu emerge a la superficie para seguir llorando a su gran amor». De esta manera, el relato popular inmortalizó la existencia de la icónica criatura marina que habita en las profundidades del lugar.