El 24 de marzo del 2021, un comando terrorista conformado por 25 hombres armados y vestidos con prendas oscuras asesinó a los menores R. C. C. (15) y A. C. A. (16), además de Pedro Curiñaupa Arone, Gregorio Ccayas Limache y Yolanda Canchaya, en el centro poblado de Huarcatán, perteneciente al distrito de Pucacolpa y provincia de Huanta
Cinco años después de ese atentado, una brigada mixta de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional abatió en la selva de Junín a Jhonny Curo Rojas, alias camarada Richard, uno de los mandos militares más buscados de Sendero Luminoso y sindicado como uno de los autores de la referida masacre.
El enfrentamiento se registró en la localidad de Alto Mantaro (Vizcatán del Ene, Satipo), un sector estratégico del Vraem. La acción de inteligencia y combate se desarrolló luego de que integrantes de la Segunda Brigada de Infantería se infiltraran durante varios días al confirmar que una columna armada proyectaba un ataque.
Durante la intervención contaron con la cobertura de aeronaves de la Fuerza Aérea del Perú (FAP). En medio del choque armado, uno de los helicópteros de la FAP fue alcanzado por 18 balazos disparados por los subversivos desde tierra.
Las fuerzas del orden identificaban al camarada Richard como un objetivo de alto valor por dirigir militarmente a la organización senderista y haber perpetrado emboscadas y ataques, entre ellos la matanza de Huarcatán en el año 2021.
El Operativo Quiñones se desarrolló tras varias semanas de trabajo de inteligencia. Durante el enfrentamiento, un efectivo militar resultó herido y fue evacuado al Fuerte Pichari para recibir atención médica.
Las fuerzas del orden incautaron un fusil Galil, cacerinas abastecidas, explosivos, equipos de comunicación, chalecos y mochilas tácticas, además de medicamentos y otros implementos.
Según información de inteligencia, el camarada Richard integraba el Militarizado Partido Comunista del Perú (MPCP) y era sindicado como responsable de controlar el tránsito de droga por el eje del río Mantaro, además de brindar seguridad a los cabecillas conocidos como Chato Mendoza y Fernando.
Las autoridades destacaron que este operativo representa uno de los golpes más importantes contra los remanentes terroristas que aún operan en el Vraem.






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